et-loader

Descarga nuestra app.

Historia de la Botica Central de Cartago

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on email

De acuerdo con Jesús Mata Gamboa, autor del libro “Monografía de Cartago”, el establecimiento farmacéutico más antiguo de la ciudad se fundó en 1850, era la botica Guzmán y al año siguiente, el Dr. Jorge Guier fundó la botica Guier. La tercera y única de las más antiguas que aún existe es la Botica Central.

Aunque no se tiene conocimiento de la fecha o año en que Gerardo Coma fundó la Botica Central, según Mata Gamboa, fue en 1896, al regreso del Dr. Maximiliano Peralta Jiménez de sus estudios en Estados Unidos, cuando se le dio una nueva orientación y empuje al negocio, al conformar una sociedad con Salvador Oreamuno y José María Peralta.

Esta sociedad procuró que los precios y la calidad de los medicamentos de la Botica Central fueran los favorables para las personas de escasos recursos económicos, lo que la hizo la favorita durante muchos años.

Como es bien sabido, el terremoto del 4 de mayo de 1910, prácticamente arrasó con todas las construcciones existentes en la ciudad de Cartago y, por lo tanto, la edificación que albergó primeramente a la Botica Central.

Tras el evento, su dueño, el Dr. Max Peralta, no solo construyó su nueva casa de habitación, sino también, e inmediatamente contiguo, su consultorio médico y despacho de recetas. Miguel Guzmán Stein, en la Revista Herencia de 1995, dice: “A la par del hogar de Max, éste levantó un elegante, pero discreto edificio esquinero que destinó para su despacho médico y una botica donde estuvo alguna vez el Club de la Boñiga”. Con este nombre se referían al sitio de reunión de los adinerados de la época.

Posteriormente del doctor Peralta, la Botica Central tuvo otros propietarios como la recordada Consuelo Messeguer, quien, no siendo farmacéutica, gozó de la confianza de los clientes durante tres décadas, de 1962 a 1992. Luego le sucedió su hija Luisa Garzona Messeguer.

En 2009 el edificio recibió una restauración por parte de la organización propietaria y desde ese momento se convirtió en un pequeño centro comercial donde los cartagineses acuden por consejos de salud y medicamentos, tal como lo han hecho en ese mismo lugar por más de un siglo. (Fuente: Sonia Lucrecia Gómez Vargas, historiadora del Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural).

Suscribite al ¡Plan Pura Vida! y ahorra 10% + Envíos Gratis

Obtener una cotización

Trabajamos y tenemos contacto con varios hoteles, agencias y operadores turísticos. Si está planeando un viaje en grupo o su empresa está buscando incentivos y recompensas, póngase en contacto con nosotros y pasaremos como su consulta a varios proveedores. Este servicio es completamente gratuito.