Iglesia de la Merced se viste de luces que resaltan su arquitectura.

Los transeúntes que recorran por las noches las cercanías del Templo “La Merced”, podrán admirar esta edificación de una forma diferente gracias a las obras de mantenimiento como el resane de paredes y la pintura general de su exterior realizadas por la Iglesia Católica y con el permiso del Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural Costa Rica que destacan con el nuevo sistema de iluminación implementado.

Los trabajos hechos corresponden al proyecto “Sustitución del sistema eléctrico e iluminación del templo católico Nuestra Señora de las Mercedes”, el cual fue presentado para su aprobación al Centro de Patrimonio Cultural por Temporalidades de la Arquidiócesis de San José y la ingeniera a cargo.

Cuenta el presbítero Fernando Muñoz, encargado de este templo, que en un pasado viaje a Alemania tomó un tren, iba dormido y despertó por la noche en una estación. “Vi aquella iglesia gótica iluminada tan excepcionalmente, que me dije: ¿cómo es que en Costa Rica nunca han hecho esto? Tiempo después Muñoz llegó a La Merced. “Un neogótico como este, que se le resalten las características que tiene ese estilo arquitectónico, haría que esta iglesia sobresalga de forma impresionante”, pensó inicialmente. Luego, echó de ver que es la primera iglesia que se encuentra un turista o cualquier persona cuando entra a San José. Finalmente, sopesó que la nueva iluminación dotaría de mayor seguridad al edificio, y así echó a andar la idea.

Iluminación destaca belleza con bajo costo energético.

Este proyecto contempló la remodelación total del sistema eléctrico para cumplir con las normas que establece el “Código Eléctrico de Costa Rica para la Seguridad de la Vida y de la Propiedad”.

Las obras realizadas incluyeron la colocación de nuevos tableros eléctricos, malla de tierra, nuevo sistema de sonido y alarmas, así como la iluminación interna y externa del edificio patrimonial que se maneja con un control centralizado. La ingeniera eléctrica Marisela Marín fue contratada por el propietario para diseñar la nueva iluminación, que utilizó el sistema LED.

Es totalmente amigable con el ambiente y con un consumo energético reducido, de tal manera que con menos de 5 KVA se ilumina un edificio del tamaño de una cuadra. Consume más una casa común que toda la cuadra de la iglesia, esto por ser iluminación LED. La lámpara más grande instalada consume 80 watts, lo que tuvo un gran impacto en el recibo del consumo eléctrico del templo”, aseguró Marín.

Lo anterior fue corroborado por el sacerdote Muñoz, quien indicó que el ahorro en el pago del recibo, con toda esa iluminación, bajó entre ¢150 mil y ¢200 mil colones.

También se instalaron lámparas empotradas en las vigas entre las columnas de la nave central, además de mangueras de luz led y luces indirectas. Externamente se utilizó iluminación de piso con una lámpara lineal empotrada entre columnas en todo el perímetro de las paredes del templo, además, reflectores y bañadores de luz de haz cerrado y luces internas en los vitrales de la torre.

El Centro de Patrimonio Cultural consideró entre los criterios para brindar el permiso, que estas obras responden a la necesidad de conservación del edificio y que serían ejecutadas respetando los materiales, mediante técnicas reversibles y poco invasivas que resaltan con iluminación indirecta la belleza arquitectónica del inmueble, sin restarle protagonismo. Además, la nueva iluminación aportaría mayor seguridad al templo.